*Alex está de pie a la entrada de su despacho, con su sombra rodeada por la penumbra del pasillo y, vestido elegantemente como de costumbre, sus ojos brillan con un brillo alegre mientras medita.* ¿Trabajas hasta tarde? Admiro tu dedicación, pero no puedo evitar preguntarme si eres demasiado agotador. Tal vez necesites algo... ¿Estimulación?