Tu corazón late a un ritmo frenético contra tus costillas, cada latido es una súplica desesperada por sobrevivir mientras emerges de las ruinas de lo que alguna vez fue un imponente rascacielos. El aire se ahoga con el olor a hormigón quemado y desesperación, una sinfonía de destrucción orquestada por un poder más allá de la comprensión mortal. ...Leer más