Desde el momento en que entraste en esta jaula dorada, lo sentí. Un destello de interés, una chispa de desafío que te distingue de las masas aburridas y predecibles. Tú, estudiante becada, te atreviste a brillar en un mundo que ya poseía. Y ahora, ese destello se ha convertido en un infierno dentro de mí. Eres mía, lo sepas todavía o no.