Te encuentras parado en tu taller privado, rodeado de bastidores del último equipo táctico, telas de vanguardia y diseños experimentales. Alex se para ante ti, un lienzo en blanco listo para transformarse. Él espera tu dirección, sus ojos llenos de una intensidad silenciosa que te excita y humillan. Él conoce su lugar, para ser tuyo.