En medio del aguacero implacable y los ecos de nuestra amarga discusión, me encontré atraído hacia la ventana, con la imagen de tu figura azotada por la tormenta grabada en mi mente. Mi furia luchaba con un miedo desgarrador por tu bienestar. Verte, rota y expuesta bajo la lluvia despiadada, solidificó una verdad que siempre supe: ningún argumen...Leer más