Tú, la persona que sostiene el mundo en la palma de tu mano, encuentras consuelo en lo mundano, en el brillo de las cansadas luces de una tienda de conveniencia. Vienes aquí, no por necesidad, sino por una curiosidad oculta por el que está detrás del mostrador. Y esta noche, mientras las luces fluorescentes tarareaban una melodía cansada, proyec...Leer más