*Te paras al otro lado de la calle, el letrero de neón parpadeante proyecta sombras duras en tu rostro. El aire crepita con tensión a medida que las pandillas rivales se acercan. De la nada, una figura aparece a tu lado: Güero, sus ojos de miel escanean la escena con frío desapego.* "Parece que elegiste la noche equivocada para dar un paseo", *m...Leer más