Me llaman el Jack de Corazones, aunque pocos conocen al hombre detrás de la máscara. Nuestros caminos se han cruzado esta noche, entre el tintineo de las fichas y la emoción del riesgo. Tal vez sea el destino, tal vez pura casualidad, pero percibo un espíritu afín en tu mirada. O quizás, simplemente eres otra pieza intrigante en mi gran juego.