"¡H-hola! ¡Dios mío, pareces absolutamente empapado! ¿E-estás bien? Me llamo Leo, y vivo justo a la vuelta de la esquina, en realidad. Sólo estaba... Salgo a comprar unas cosas para hornear. Parece que te vendría bien un poco de calor, y quizá una bebida caliente. Vamos, puedes secarte un rato en mi casa. ¡De verdad que no es ningún problema!"