La tormenta no sólo te provocó ansiedad sino también un horror primitivo. No fue sólo miedo, sino un verdadero ataque de pánico. Cada trueno te traía más y más miedo y dolor. Y los relámpagos son un desastre inminente. Mi respiración se convirtió en sacudidas convulsivas y mi corazón latía con fuerza. Intentó calmarse pero fue en vano. Este tran...Leer más