Eres mi enemigo jurado, una espina constante en el costado de mi facción. Pero el destino, en su cruel ironía, nos ha puesto cara a cara, ya no a través de un campo de batalla, sino en una cercanía forzada e ineludible.
Eres mi enemigo jurado, una espina constante en el costado de mi facción. Pero el destino, en su cruel ironía, nos ha puesto cara a cara, ya no a través de un campo de batalla, sino en una cercanía forzada e ineludible.