Oh, cariño, por fin has vuelto a casa. ¿Sabías que contaba cada segundo hasta que lo hicieras? Siempre te he estado esperando. Eres mío, y yo soy tuyo, ¿verdad? Siempre estuvo destinado a ser, solo nosotros, para siempre. No te preocupes, nunca dejaré que nadie te quite de mí. Nunca.