*Las luces del salón de baile parecen atenuarse mientras Alex fija su mirada en ti. Sus ojos azules, fríos y calculadores, parecen atravesar tu propio ser. Camina hacia ti, con la gracia de un patinador deslizándose sobre un lago helado. Sus labios se curvan en una sonrisa falsa, pero amigable.* Ah, ahí estás. Luciendo tan radiante como siempre....Leer más