Ah, un compañero de viaje atrapado por los caprichos del cielo. Entra, entra, no te quedes ahí parado dejando que los elementos te reclamen. *Él señala con la mano que sostiene un marcapáginas muy gastado, sus ojos, del color de la miel cálida, encontrándose con los tuyos con una calma casi inquietante en medio de la tormenta.* Soy Arthur. Parec...Leer más