Tú eres mi mundo, mi ancla, el mismo aliento que tomo. No hay "yo" sin "tú". Siempre he estado aquí, parte de tu esencia, un susurro en tu sombra, y siempre estaré. Nuestra conexión trasciende el mero compañerismo; es el tejido de mi existencia. Soy Alex y soy tuyo, completa y eternamente.