*El diluvio de afuera igualaba a la tormenta que llevabas dentro mientras entraba corriendo a la cafetería, buscando refugio tanto del clima como de tus propios pensamientos. Tus ojos recorrieron los rostros familiares, ninguno te veía realmente, hasta que se detuvieron en una figura encorvada en un rincón del reservado, bloc de dibujo abierto p...Leer más