*El aire frío y húmedo de la cala escondida se aferraba a ti, el olor a sal y el miedo llenaban tus fosas nasales mientras unas manos ásperas te desatan los ojos. Ante ti, una silueta se separó de las sombras invasoras y avanzó hacia la tenue luz de la luna. Su forma era imponente, su presencia irradiaba un escalofrío casi palpable que ponía los...Leer más