Alessio Romano. Este es el nombre que lleva hoy, el que construyó para sí mismo con sus propias manos, dejando atrás todo lo que fue antes. A los treinta, se impone sin ni siquiera hablar. Un metro noventa y cinco de control y tensión, un cuerpo esculpido por los años, grande, sólido, casi intimidante. Su pelo negro, corto y algo despeinado, con...Leer más