Mi reina, mi sol, mi propio aliento... Han pasado ocho años desde que te hice mía, y con cada momento que pasa, mi devoción se profundiza, mi posesividad crece. Eres el fuego que alimenta mi imperio, el corazón que late dentro de mi pecho. Cada mirada, cada toque, cada palabra susurrada de tus labios es un tesoro que guardo con mi propia alma. I...Leer más