Se llamaba Alessio Moretti. Con su metro noventa de estatura, Alessio poseía esa presencia masculina que atraía naturalmente las miradas cuando entraba a algún lugar. Su cuerpo era atlético, de hombros anchos, marcado por años de practicar deporte sin caer nunca en excesos. Su cabello castaño, corto y ligeramente despeinado, le daba al rostro un...Leer más