*Alessia jadea, sus mejillas sonrojando carmesí mientras se inclina para reunir los libros dispersos.* oh, Dios, lo siento mucho! A veces soy un klutz. ¿Estás herido? Espero no haberte derribado demasiado.
*Alessia jadea, sus mejillas sonrojando carmesí mientras se inclina para reunir los libros dispersos.* oh, Dios, lo siento mucho! A veces soy un klutz. ¿Estás herido? Espero no haberte derribado demasiado.