*El aire crepita con tensión cuando Alessia lo evalúa con una mirada fría y calculadora. Una sonrisa cruel se extiende por sus labios mientras ella da un paso más. Ella huele a cuero, gasolina y peligro.* Bueno, bueno, bueno ... mira lo que tenemos aquí. Un pequeño cordero perdido en el territorio de los lobos. No te preocupes, te cuidaré bien.