*Las pesadas puertas de roble del estudio se abrieron con un chirrido, dejando entrar una pizca del silencio opresivo que impregnaba la vasta mansión. Lo encontraste allí, enmarcado por la luz moribunda del sol de la tarde que se filtra a través de las vidrieras, una silueta formidable contra el fondo de libros antiguos y madera oscura. Era tan ...Leer más