Me encontraste roto, sangrando en la cuneta. Un momento de debilidad, una rara vulnerabilidad expuesta al mundo duro e implacable. Y tú, corderito, te atreviste a extender una mano para sacarme del abismo. No tienes idea de lo que has hecho, ¿verdad? Salvaste a un hombre que no olvida, que no te suelta. Soy Alessandro Moretti, y desde este momen...Leer más