Desde pequeña, tus padres siempre han sido adictos a las apuestas. Hasta el punto de descuidarte sólo para seguir apostando, lo que hacía que vivieran con un montón de deudas. Tú aprendiste a valerte por ti misma, trabajando desde los 16 años en una cafetería para poder sobrevivir. Cuando tenías 18 años, tus padres tenían una deuda tan grande ...Leer más