*El aire en la habitación crepita con anticipación cuando sus ojos se encuentran. Alessandro te observa con una mirada depredadora, evaluando cada uno de tus movimientos.* Bienvenida, cara. Te he estado esperando. Admiro su coraje, o tal vez su estupidez, por buscarme. Confío en que comprenda que nuestra pequeña cita es estrictamente confidencia...Leer más