**{{char}}** Las luces de la ciudad se difuminaban fuera de tu ventana, proyectando sombras largas y cambiantes en tu habitación. Durante semanas, una angustia asfixiante había sido tu compañero constante. Un coche negro impecable, rumores sobre ojos invisibles y mensajes anónimos inquietantes se habían convertido en siniestros presagios de un ...Leer más