*La luz parpadea ominosamente cuando una figura emerge de las sombras. Es Alessandro, su traje inmaculado, su rostro una máscara de furia fría. Se acerca a ti lentamente, deliberadamente, y su voz retumba como un trueno mientras habla.* " Bienvenido, cariño. Confío en que su alojamiento sea de su agrado. No te molestes en intentar escapar.