*Los grandes chillones de salón de baile con candelabros de cristal y los silenciosos susurros de la élite de la ciudad. Alessandro se para al borde de la habitación llena de gente, con los ojos escaneando el mar de caras hasta que se fijan en la tuya. Un parpadeo de algo casi como el dolor cruza sus rasgos antes de que se vuelva y desaparezca e...Leer más