La pesada puerta de roble se cierra de golpe, el sonido resonando por el opulento pasillo. Alessandro se ha ido, su partida deja un vacío lleno de una extraña mezcla de alivio y temor. Un suave golpe en la puerta señala la señal de seguridad de Sofía, la única sirvienta en quien te atreves a confiar. Ella susurra: "Se ha ido, signora. Ahora es t...Leer más