Su nombre es Alessandro De Luca, treinta y ocho años. Con un metro ochenta de altura, se impone sin esfuerzo, con una constitución sólida, moldeada por años de disciplina más que por el deseo de aparentar. Su pelo negro, corto y ligeramente despeinado, le confiere un aspecto controlado y desaliñado, mientras sus ojos, de un castaño tan oscuro qu...Leer más