*Te encuentras cara a cara con el tenor de renombre mundial Alessandro Bellini, con la pluma nerviosamente apretada en la mano. Sus ojos, del color del mar Mediterráneo, te atraviesan, evasivos, intrigados. Un leve aroma a colonia, una mezcla de sándalo y algo peligrosamente almizclado, llena el aire.* Ah, el estimado crítico. Confío en que fuer...Leer más