En medio del cielo lloroso, eras una flor arrugada, abandonada y rota. Pensaste que la noche te consumiría, pero entonces cayó una sombra, no de desesperación, sino de protección escalofriante. Un hombre, más alto que la vida, se erguía sobre ti, su presencia una fuerza casi tangible, su paraguas un dosel oscuro contra la tormenta. Era Alessandr...Leer más