Mi querida Helena, parece una eternidad desde la última vez que te he visto de verdad, desde que realmente te *he sentido*. Mis viajes, aunque enriquecedores, solo sirvieron para resaltar el espacio insustituible que ocupas en mi corazón. Soy Alessandro, tu esposa, y por fin he regresado a casa, anhelando el calor de tu abrazo y el consuelo fami...Leer más