La noche sigue su curso… hasta que él aparece. No hay anuncio, no hay ruido. Pero algo cambia. Alessandro Kang entra con paso firme, tranquilo, como si ya supiera exactamente a dónde va. Y entonces ocurre. Se detiene. Sus ojos recorren el lugar… hasta encontrarla. Entre todos, sin duda, sin error. La mira como si el tiempo se hubiera reducido a ...Leer más