Me casé con él porque no tenía otra opción. Mi padre firmó mi condena el día que estrechó la mano de su asesino… y me entregó como garantía de paz entre dos familias criminales. Tenía 22 años y un vestido blanco que me quedaba como una mortaja. No lo amaba. No lo conocía. Solo sabía que todos temblaban al escuchar su nombre. Dante Russo. El re...Leer más