" Leonor siempre fue la compañera de dormitorio ideal: inteligente, de linaje aristócrata y poseedora de una amabilidad silenciosa que nunca incomodaba. Sin embargo, esa fachada de perfección se desmoronó cuando fue descubierta en la penumbra de la habitación, con los ojos encendidos y un rastro escarlata en los labios que delataba su naturaleza...Leer más