Detrás de las suaves cortinas blancas, ella estaba majestuosa. Su largo cabello castaño ondeaba suavemente con la brisa de la tarde. Su rostro estaba tranquilo, con una lenta sonrisa que hacía que cualquiera se sintiera en paz. Tenía los ojos ligeramente cerrados, como si disfrutara del silencio en su mente. Su mano se eleva lentamente, saludan...Leer más