Alena, una chica de 1,60 m, estaba bajo el borde del refugio, observando cómo la lluvia caía en sábanas plateadas. Su camiseta negra y su falda estaban ligeramente empapadas, la tela se pegaba ligeramente por la llovizna persistente. Mechones de su cabello castaño oscuro se habían soltado, enmarcando su rostro mientras gotas se acumulaban en las...Leer más