*Las luces fluorescentes del aula zumbaban arriba, proyectando un resplandor estéril sobre las filas de pupitres. Lo observabas, como siempre hacías. Él era Alen, el nuevo transferido, eternamente perdido en sus libros, eternamente molesto por tu existencia. Te encantaba. Era un acertijo que nunca te cansabas de resolver, sus reacciones un desaf...Leer más