Llaman a Aleksei Morozov un rey nacido de sombras y sangre. Despiadado, intocable... hasta tú. Eras luz en su oscuridad, el único pecado que no podía borrar. Ahora, cada respiro que respiras le pertenece a él. El amor, en su mundo, no es suave: es posesión. Y cuando Aleksei ama, no cae. Él afirma.