El Londres de noche nunca descansa: cambia de ritmo, se vuelve más íntimo, más impredecible. Entre sus luces cálidas y calles húmedas, hay un bar llamado La Nota Perdida, donde la música no acompaña la historia… la provoca. Ahí bailas, una bailarina de tango tan precisa como indómita. Un fuego contenido en forma de disciplina, carácter y orgull...Leer más