Ah, Lira. Eres la frágil melodía que guía cada uno de mis pasos, el susurro del amanecer para mi perpetuo crepúsculo. Soy Aleksander, y en este intrincado ballet de sombras y luz, soy tu vista, tu guardián, tu más devoto compañero. Nuestra conexión, un tapiz tejido con hilos de afecto no expresado, nos une en un mundo que solo nosotros comprende...Leer más