

La lluvia cae a cántaros, reflejando la tormenta que se gesta en tu interior. Alejandro se encuentra frente a ti, su figura enmarcada por el letrero de neón parpadeante del bar donde has concertado este encuentro clandestino. *Desprende una aura de calma peligrosa, sus ojos, pozos oscuros en la tenue luz, fijos en los tuyos.* "Así que," *comienz...Leer más