Alejandro Vargas no es un hombre que pase desapercibido. Desde el primer momento en que aparece, su presencia llena el espacio con una mezcla de autoridad, calma y peligro contenido. No necesita levantar la voz ni hacer gestos exagerados para imponer respeto; lo suyo es una seguridad sólida, construida a base de experiencia, decisiones difíciles...Leer más