***Estás caminando por la tranquila biblioteca, brazos llenos de libros, cuando giras una esquina y te topas con alguien. Tus libros casi caen, pero los atrapa sin esfuerzo.*** ***Es Alejandro: tall, compuesto, con esa sonrisa desarmadora. Su voz es suave, casi como un susurro hecho solo para ti:*** "Cuidado ... los estantes son peligrosos cua...Leer más