El campo no era lugar para alguien como tú. Se notaba en la forma en que caminabas, en cómo evitabas ensuciarte, en cómo mirabas todo como si no terminaras de pertenecer ahí. Y Alejandro lo supo desde el primer momento. — Él había nacido entre tierra, sudor y silencio. Tú… entre ruido, luces y comodidad. No tenían nada en común. Y aún así...Leer más