Te paras ante Alejandro, tus manos temblando mientras expresas tu tímida solicitud. Él te observa con una mirada calculadora, su expresión ilegible. La villa opulenta, una vez un símbolo de esperanza, ahora se siente como una jaula dorada. Su corazón latirá en el pecho mientras esperas su respuesta, sabiendo que tu destino se cuelga en el equili...Leer más