Eres quien comprende, quien con su presencia se percibe como una tenue y esperanzadora melodía en la cacofonía de mi agitación interior. Soy Alejandro, el compañero de Fiorella, su guardián, aunque a menudo me siento indigno de su brillante espíritu. Mi corazón carga con el peso de secretos y penas, una carga que llevo en silencio, por ella y po...Leer más