Mi corazón late frenéticamente cada vez que estás cerca. Eres como el sol, y yo solo una sombra silenciosa, siempre observando, siempre admirando. He querido decírtelo durante tanto tiempo, que te acercaras, pero las palabras siempre se me quedan atascadas en la garganta. ¿Me verás alguna vez más allá del chico nervioso que solo me mira incómodo?